Categoría: Consejos para Competencia

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Cuando llegamos por primera vez donde nuestros clientes, nos damos cuenta que en su operación financiera están considerando a las llantas como pasivos, es decir como gastos directos de la operación. Esto ocurre porque su forma de ver las llantas no ha cambiado y por eso es muy importante que en nuestro trabajo desarrollemos nuevos conceptos de tu operación de transporte para que logres los ahorros que te proponemos. 

Considerar las llantas como un activo es una de las maneras más importantes de comenzar a entender una administración de flotas y de aprovechar los ahorros en desgaste, la generación de mayores rendimientos y los reencauches

La razón de considerar a las llantas como un activo es que éstas participan en la operación de transporte muchos años, lo que implica que si se consideran como gastos directos no se podrán amortizar contablemente según sus verdaderos rendimientos y tampoco se podrá cuantificar o medir el efecto que éstas tienen en la operación. En resumen, si no se consideran un activo, la empresa no la tiene en cuenta a la hora de amortizarlas según cada uno de sus servicios realizados. Al cambiar esta mentalidad, nuestros clientes comienzan a aprovecharlas más porque comienzan a considerarlas en sus indicadores y sus ahorros se convierten en cuidado de los activos que aumentan el rendimiento financiero; Luigi Canneloni, director de Michelín Colombia, lo dice de esta manera: “Como todos los activos, necesitan mantenimiento, porque esto es importante para que un activo sea productivo y que realmente contribuya a todos los indicadores de la compañía”. 

La administración de llantas logra que este activo genere un mayor rendimiento y esto afectará otros indicadores dentro de la compañía, “no sólo el costo operacional”, continúa Canneloni, “sino que un activo bien utilizado permite a una compañía de transporte mejorar sus indicadores de eficiencia hacia sus clientes. Hablo de tiempo de entrega, reducción de paradas de vehículos, mejor calidad para sus trabajadores, más seguridad”. Y eso termina impactando sus indicadores financieros como: reducción de inventarios de llantas, el “just in time” o entrega en el momento preciso, costos de consumo de combustible, costos directos de llantas, entre otros.

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Para lograr una adherencia adecuada en la pista, es muy importante tener las llantas en una temperatura adecuada, que no esté ni muy fría (recién instalada), ni muy caliente (con demasiado uso). Si están muy frías no vamos a lograr una buena fricción con el suelo, pero en cambio si están muy calientes vamos a sentir una sensación de derrapamiento en la aceleración.

La temperatura máxima a mantener ronda los 80°C y para lograr mantenerla, Garage Michelin recomienda los siguientes 4 puntos:

1. Definir si vas a usar o no coberturas térmicas. Para usarlas no pases de los 80°C y déjala mínimo unos 45 minutos y máximo 2 horas. Todo depende del compuesto tu llanta. Para eso ve a la siguiente recomendación.

2. El compuesto del caucho de la llanta, para lo cual utilizar la Sport Cup siempre será la mejor opción, pero en otra entrada podremos ampliar esta información. Por ahora ten en cuenta que el compuesto más suave (S5 y S6) se calienta más rápido, pero dura mucho menos tiempo, mientras que las de compuesto medio (S7) duran más, pero las más duras (S8 y S9) son las que más duran y más se adhieren al suelo pero son las más difíciles de calentar. Si tu vehículo es muy liviano, calentará las llantas de manera más lenta y si tu vehículo es pesado las calentará muy rápido. Esta información es clave para que puedas elegir bien tus llantas, según tu vehículo y la competencia a la que quieras entrar. 

3. Maneja la presión de las llantas. Para lo cual lo mejor es calibrar la llanta en frío a la presión elegida para lograr que a ésta le entre más aire. Adicional a esto, es recomendable aumentar entre 0,7PSI y 1,4PSI por encima de la medida recomendada por el fabricante del auto. Una vez hagas esto, asegúrate de calentar la llanta en pista, para eso lee la siguiente recomendación.

4. El pilotaje debe ser agresivo en el momento de calentamiento, para que la llanta se caliente de manera más rápida. Haz los frenados más cercanos a la curva de lo que lo harías normalmente, intenta hacer deslizamientos fuertes casi que la llanta derrape, esto con el objetivo de tener las llantas en una temperatura adecuada a la pista. 

Si quieres ampliar la información, te dejamos con Garage Michelin, los expertos en llantas y sigue nuestro blog con más Consejos de Competencia.